Saturday, August 12, 2006

El mundial de fútbol ¿un evento de masas o un sofisma de distracción político?

Entre los meses de junio y julio de este año se llevó a cabo uno de los eventos (si no el que más) que más atención roba en todo el mundo. El mundial de fútbol atrae, o más bien, distrae la atención de gentes de todo el globo, las personas parecen olvidar todo cuanto ocurre a su alrededor y sólo piensan en goles y balones.

Es precisamente alrededor de este hecho y de la magnánima importancia que las grandes empresas de la comunicación le otorgan, que pretenderé abarcar situaciones que se escapan ante la incauta mirada de ciudadanos, no sólo de nuestro país sino de diversos lugares del planeta.

Tal vez sea una disertación estéril alrededor de algo que está más que avalado por el grueso de nuestra sociedad, pero la pregunta exacta que me surge alrededor de este suceso es ¿hasta qué punto los gobiernos se aprovechan de esa atención extrema que sus gobernados le prestan a dicho certamen para llevar a cabo actos, o modificar políticas?

Sería justo y además necesario mencionar aquí ese gran sofisma que fue el mundial de Argentina ´78 donde en plena dictadura militar y aprovechándose precisamente de este evento y la consiguiente distracción de los argentinos, fueron desaparecidos cientos de ciudadanos.

Y otra pregunta que puede ser más directa ¿Qué suceso importante de la realidad nacional habría sido omitido por nuestras empresas de la comunicación aprovechando el fanatismo de nuestros ciudadanos?

Empecemos por mencionar la reunión que se presentó en lo que ahora conocemos como Villa Esperanza, entre los cabecillas de las autodefensas y altos mandos del gobierno. Este encuentro se produjo precisamente en un momento crítico de las negociaciones entre el gobierno y el mencionado grupo paramilitar. ¿Qué se habló allí? ¿Cuáles fueron las soluciones que se dieron a las amenazas por parte de dicho grupo de dejar la mesa y volver con sus armas al monte?.... Alemania 2 - Ecuador 3.

¿Por qué no se supo nada antes de que estallara en el Medio Oriente, una de las acciones bélicas más atroces que los judíos hayan tomado contra sus vecinos? Francia 3 - Brasil 2

Y es tan importante el fútbol que nuestro presidente una vez ganadas las elecciones para su segundo mandato, no se con el animo de ocultar qué, lanza la perla de que Colombia hará el mundial de fútbol en el 2014. Lo que si se es que a partir de que el señor Presidente de la Republica anunciara ésto, la atención de las empresas de la comunicación se abocó sobre este hecho dejando de lado algo que de verdad nos atañe: la Reforma Tributaría.

Y aquí la pregunta es ¿Será mas importante para los colombianos el que su Presidente sueñe con hacer un mundial, o por el contrario es más importante que mediante este sofisma de distracción nos oculten que nuestra canasta familiar va a ser grabada con el IVA generalizado?

¿Con qué interés dejan de lado nuestras empresas de la comunicación, un tema tan importante como el de la Reforma Tributaria, sólo por darle protagonismo a un propósito que además de estéril es casi una utopía, o más bien un absurdo?

¿No es acaso una de las obligaciones de dichas empresas el mantener bien informados a nuestros conciudadanos sobre el devenir político de la nación?

¿Escuchó alguien en los quince minutos de actualidad que se nos presentaba en los tele noticieros durante el mes en que funcionó el mundial algo sobre el TLC que Colombia firmara con el gobierno de los Estados Unidos? Inglaterra 1 - Ecuador 0

En definitiva sigo sospechando, y no creo ser el único, que ese evento deportivo se prestó y no sólo en nuestro país, sino en cada rincón del planeta para que los gobiernos hicieran y deshicieran, y lo que es peor, con la complicidad de quienes tienen por deber informar sobre lo realmente importante.

En fin, hay algo mucho más preocupante, y es que si lo que el pueblo quiere es circo se le da circo, aún si está poniéndose en peligro el pan, porque es eso precisamente lo que está en riesgo, el pan. Pero cuando preguntemos qué pasó con la Reforma Tributaría y con el TLC, nos responderán con boca llena, Nacional 1 - Medellín 2.

¿Quién es pues Meursault?

“Como si esa tremenda cólera me hubiese curado del mal, vaciado de esperanza, delante de esa noche cargada de presagios y de estrellas, me abría por primera vez a la tierna indiferencia del mundo. Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraternal, en fin, comprendía que había sido feliz y que lo era todavía. Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me cabe esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y me reciban con gritos de odio”

Con este párrafo concluye una pieza maestra de la literatura del absurdo. El extranjero de Camus está atiborrado de mensajes de desdicha y desazón, parece que nada le importa a un hombre como Meursault, muchas veces pareciera que quiere simplemente no ser, todo parece medirlo con el mismo rasero.

Le otorga la misma importancia a la muerte de su madre que a la desaparición del perro de un señor amargado con el que comparte vecindario, parece un autómata, un ser inerme al que la sola razón de su existir lo tiene sin cuidado.

Ama por costumbre, y mata sin quererlo, pero ante todo y lo más importante, nada es para Meursault lo suficientemente relevante, todo pasa y nada trasciende en la vida de un hombre que podría ser lo más parecido al superhombre del que habla Nietzche, por su amoralidad, la facilidad para pasar de largo por la vida haciendo lo que desea sin medir consecuencias, porque para él las consecuencias siempre serán demasiado fáciles de llevar, especialmente porque ni la vida misma tiene importancia.


Mata a un hombre en una riña con la cual él no tiene nada que ver, es llevado a juicio y parece no importarle la gran probabilidad que tiene de ser ejecutado, pero a la vez a quienes lo juzgan parece importarles mucho más que no haya llorado el día que enterró a su madre que el mismo hecho de haber asesinado a un hombre.

“Pensé que, al cabo, era un domingo de menos, que mamá estaba ahora enterrada, que iba a volver a mi trabajo y que después de todo, nada había cambiado”
La pregunta que me surge es: ¿hasta que punto fue este hombre condenado a muerte por hacer el amor con una mujer el día después de enterrar a su madre, que tampoco hizo siquiera un gesto, y no por el grave hecho de haber asesinado a alguien?

Al leer El Extranjero me parece estar en el mundo del absurdo de la sin razón, parece que para este desdichado hombre nada es tan importante como trasegar a dentelladas por una vida fútil, inútil, sin razón.

Para él no hay nada ni nadie importante, es un hombre sin alma, un hombre que no tiene ni Dios ni ley, más que su convicción de estar purgando la desdicha de existir.

Entonces Meursault es, en esencia un antihéroe, personifica la desaparición de los valores del hombre, degradado por el absurdo de un divagar sin fin alguno, no lo desvelan ni la muerte de una madre, ni el matrimonio, ni la amistad.

De otro lado lo que se rastrea en El extranjero es una crítica directa a la sociedad europea, la desaparición del individuo y la enajenación de las costumbres; para Meursault la felicidad no está en ningún lugar pero si dentro de sí mismo, en la seguridad de su propia existencia.

Desprovisto de todas las bellezas de su Europa de los años treinta, Camus, pareciera adelantársele al tiempo y describe de manera casi perfecta, lo que habría de suceder en Europa luego de la Segunda Guerra Mundial.

Tengo pues en frente, en mi concepto un autor que relata sobre lo absurdo del ser humano, sobre ese camino incesante que emprendemos de una manera u otra. Un camino que lleva irremediablemente hacia el desbarrancadero, por el mismo que sin pensarlo rodó nuestro personaje. Meursault es pues, el títere de ventrílocuo que grita ante lo absurdo de la existencia y el enajenamiento que producen al individuo las doctrinas, es en sí un nadaista.
Ojalá no llegue el día.

“El día de morir ya paso, el día de la muerte fue hace dos días que me le iba a aventar al Nenchí”

Dos meses antes de oírle pronunciar estas palabras, lo ví salir de casa con sus alforjas ajadas por el sol y cuarteadas por el sudor del lomo de su mula parda, llevaba también su sombrero alón y su infalible poncho blanco a rayas, así como su adorado carriel jericuano, ese mismo que brilla y tiene mas bolsillos que el chaleco de un fotógrafo.

Salio como de costumbre, antes de que rayara el alba, siempre ha sido una persona de madrugar a frentiar el corte, como dice él. Se dirigía a su terruño, en el mismo que desde hace tres décadas trabaja incansablemente para sacar adelante a mi madre su amada y a nosotros, sus hijos.

La finca está ubicada en una zona casi indómita, entre los municipios de Yarumal y Anorí, el primero lechero, y el segundo, hasta hace un par de lustros, aurífero, hasta que llegó la coca. Pero su terruño siempre estuvo aislado de esas nuevas formas fáciles de conseguir dinero, las mismas que han arrasado con nuestros campos. En su tierra siempre ha habido, ganado y caña, la misma que hace moler el trapiche de sus amores.

Siete horas hay por un camino tortuoso entre Medellín y Anorí, eso cuando el invierno no ha anegado la vía que los conecta. Cuando llegó como de costumbre, llamó a su casa a decir que había llegado sano y salvo, y emprendió el camino que sigue entre Anorí y su finca. Hasta ese momento tuvimos contacto con él. Pasó una semana hasta que el mayordomo de la finca llamó a mi hermano con vos temblorosa y le dijo, lo que, por la situación y los riesgos a que se enfrentaba mi padre, de una manera u otra, esperábamos que algún día sucediera.

“Don Jaime a su papá lo secuestraron”, dijo la vos entrecortada del otro lado de la bocina. “Nosotros bajábamos a llevar la plata que los elenos le habían pedido a su papa y allá lo dejaron”

Desde ese momento y durante dos meses, mi familia y yo pasamos una de las penas más grandes que la familia, como núcleo de una sociedad puede sufrir. Esa misma pena que según la presidencia de la republica, desde que comenzó el 2006 año hasta el 31 de mayo, están pasando 108 familias en todo el país, y eso sin contar los miles que aún siguen en cautiverio, desde quien sabe cuantos años.

De vuelta a Anorí, pueblo encumbrado en una de esas montañas alejadas en Antioquia. En donde, como dice el adagio popular, “muchos nacen pero pocos se crían”. Allí precisamente fue donde nació el Ejército de Liberación Nacional ELN, después del asesinato a manos del estado, de unos tales hermanos Vásquez Castaño.

Este precisamente fue el grupo que retuvo a mi padre, el mismo que según el GAULA tiene retenidos en esa misma zona a cerca de diez comerciantes. La gente los conoce como los elenos.

Esos mismos que están tratando de negociar una escurridiza paz con el gobierno, los mismos que prendieron candela a un pueblo entero cuando dinamitaron un oleoducto, esos mismos que tenían a un cura por comandante.

En fin que después de comidas todas las uñas y flaco de no comer, al noveno día de cautiverio llamaron a mi casa y preciso, me cogieron solo, eran eso de las ocho de la mañana y yo estaba aún entre dormido. “buenas mire, lo llamamos del Ejercito Nacional de Liberación ELN, es que nosotros tenemos retenido a su papá, llamó es haber como podemos arreglar pues pa´ entrégaselo”.

De ese momento en adelante comienza lo peor de este cuento. La negociación es la parte donde mas se apoderan de las pobres familias, amedrentan al que conteste y si lo cogen de capa caída, ese teléfono que uno tiene en la oreja, lo siente como un fusil AK 47 en la cien, se aprovechan del poder de la palabra y te dejan inmovilizado.

Afortunadamente en nuestro caso, hicimos todo un trabajo de inteligencia con mi familia y llegamos al acuerdo que el quien a llevar la negociación sería Néstor mi hermano. De ahí en más el estuvo al frente de ellos y nosotros haciéndole barra pa´ que no se dejara amedrentar.

Llamaban cuando les daba la gana pedían lo que les daba la gana, y eso si, decían las cosas de la manera mas simple pero también de la mas intimidante.

Así se pasaron los dos meses de cautiverio ellos jueguen con uno y uno resé lo que se sepa. Creo que conocí los santos que usted no se pueda imaginar, y no solo santos, desde ese tiempo tengo muchos elefantes pequeñitos en la pieza que por que son de buena suerte, tengo también un atrápasueños para las pesadillas que me atracaban a media noche, y además hasta un beato paisano mió, a marianito.

Ellos creían estar recateando como turcos por un trozo de marfil, nosotros teníamos para dar por la vida de mi padre un mísero trozo de marfil, pero querían tres de estos, el problema grave fue que no los teníamos. Y así el tira y afloja hasta que conseguimos la liberación por papá, como hacen, según el GAULA, el 98% de las familias de secuestrados.

El 20 de mayo nos fuimos todos hacia Yarumal, la entrega se haría en un corregimiento cercano, como no queríamos dar papaya, como dice el dicho, enviamos un carrito campero de un señor que trabaja por la zona a su encuentro, la espera fue terrible hasta que de pronto. Ring ring, sonó el teléfono, que hubo mijo dijo una vos quebrada de llanto del otro lado de la bocina, era él mi papa.

Vayan bajando que en 15 minutos estoy llegando, raudos y veloces salimos a su encuentro, ahí viene grito mi hermano, estábamos en una carretera destapada donde no se veía ni para conversar como diría mi papa, pero ahí estaba él, apenas vio a su familia reunida lloro y grito de la emoción, cundo me abrazo, me dijo al oído. “El día de morir ya paso, el día de la muerte fue hace dos días que me le iba a aventar al Nenchí”